08 febrero 2010

Canción que cristaliza


El rocío aún brillaba sobre el musgo de las rocas, y algunas avutardas se recortaban, inmensas, en el azul. Bajo ellas, desde lo alto de una encina, una vocecilla mitad áspera y mitad musical se esparcía por el aire en una especie de chisporroteo incesante.


En el paraje, el verdecillo (Serinus serinus) siempre es, junto con el triguero y la cogujada, el primer pájaro del año en animarse a cantar. ¿Qué le impulsa a hacerlo siempre en torno a la misma fecha? ¿Y cómo aprende a cantar? Sobre este tema se sabe mucho en un pariente muy próximo del verdecillo, el canario (Serinus canaria), que nos proporciona un ejemplo quizás válido para el menor fringílido de nuestra fauna.

Cuando el periodo de luz del día supera determinada duración, se desencadena un cambio fantástico en el cerebro de los canarios macho. Comienzan a crecerles nuevas neuronas, que se entretejen formando agrupaciones (núcleos) que permitirán al pájaro desarrollar su canción. Al principio, experimentará con su siringe un poco al azar, pero poco a poco irá seleccionando frases, articulándolas, puliéndolas, hasta que eventualmente el canto cristaliza en una forma que ya no cambiará este año. Luego, después de la estación de cría, las neuronas del canto degenerarán, desaparecerán... Cada año, nuevas neuronas, nuevo aprendizaje de la canción. ¿Quién dijo que las neuronas no pueden reproducirse?

Exhibiéndose con su flamante canto, que alguien comparó con el sonido de huevos friéndose o de cristales quebrándose, nuestro verdecillo, con suerte, atraerá a su buena verdecilla, y juntos, en la espesura de una carrasca o un almendro, intentarán sacar adelante a sus pollos.

No todos los pájaros que cantan pueden aprender su canción cada año, como explica este artículo.

17 comentarios:

Javier dijo...

Me ha gustado tu artículo sobre el canto de los verdecillos (que pajarillo tan simpático), pero este año creo que el triguero se le ha adelantado.
Saludos
(calceolusycentaureas-blogspot.com)

Pilar dijo...

precioso post¡¡¡
para una no naturalista... es sorprendente lo que cuentas¡¡ como asombrosa la capacidad de los pájaros de deleitarnos con sus canciones.
saludos

julian dijo...

Debe ser una gozada disfrutar de esos momentos tan cargados de vida en la naturaleza. Gracias por tu blog, Naturalista. Ya estoy deseando que llegue marzo, abril, mayo...para leer lo que pasa en ese pequeño reducto de bosque mediterráneo manchego.González

Ramuol dijo...

Me he quedado alucinado con lo de las neuronas del canario macho, jamás lo había oído, claro que tampoco el mundo de la aves es muy conocido para mi!! Eso ya no se me olvida!!
Tendremos que salir a escuchar los verdecillos!!!
Saludos

El Naturalista dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Javier, lo de quién canta primero... supongo que depende en parte del paraje en cuestión. Este año llevas razón en que los primeros han sido los trigueros, pero los demás años les ganaron los verdecillos. ¿Será que, en este invierno tan duro, los pájaros más pequeños han sucumbido más que los grandes?

Pilar, bienvenida a nuestro ecosistema; el canto de verdecillo además es muy peculiar, cíclico más que fraseado, a diferencia del de otros fringílidos.

Julián, efectivamente, lo mejor está por llegar en este blog: la primavera mediterránea.

Ramuol, yo también me quedé sorprendido con la neurogénesis del canario. Pero cuidado, porque el canto del verdecillo es muy distinto y podría depender de otra clase de red neuronal. Es un "canario de monte", no necesariamente lo válido para el canario de jaula puede aplicársele.

Saludos naturalistas a todos.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

No es que sea el súmmum de los cantos, pero no se puede negar que es encantador.
Vamos de sorpresa en sorpresa. ¡Quién nos iba a decir que el canto del verdecillo es tan cerebral!

Saludos naturalistas.

El Naturalista dijo...

Desde luego, Fcº Javier, un canto comparable con "huevos friéndose" no es que sea lo más musical que pueda oirse por el monte... pero claro, todo canto tiene su complicación, y conocerla nos hace valorarlo más. Aunque... ¿qué será más complejo, el canto circular del verdecillo, rapidísimo y sin pausas apenas, o el canto fraseado y menos revolucionado de los jilgueros? ¿Y si, para un pájaro, el verdecillo realmente es el súmmum del talento para la improvisación y la velocidad? Quién sabe... ¡Saludos!

jorapavi dijo...

Bueno ahora que lo conozco mejor con tu nota informativa, prestaré más atención a su canto, saludos

ANZAGA dijo...

Sin lugar a dudas otra de las señales de que algo está cambiando en el ambiente...

Justo debajo de casa, entre los típicos plátanos comunes, hay un dormidero de verdecillos y te diría que más que un chisporreteo se diría que son una freidora, por la gran cantidad de ellos que llega a juntarse... (je)


Saludos cordiales.

Bibiano Montes dijo...

Magnífica entrada, Naturalista me gusta el enfoque y la forma. También me ha sorprendido lo de las neuronas, es increíble lo que son capaces de hacer de hacer estos seres durante el cortejo. En esta "operación triunfo" de aves , esos individuos que no aprenden su canción durante ese año supongo que se quedarán también sin su "rato" tras esa espesura? ...
saludos,

El Naturalista dijo...

jorapavi, harás bien, merece la pena.

Anzaga, vaya con la freidora, aunque siempre puede uno pensar que peor sería si en vez de verdecillos fueran... ¡estorninos!

Saludos naturalistas.

El Naturalista dijo...

Bibiano, efectivamente la verdecilla y cualquiera otra pájara (literalmente) tiende a elegir para irse a la espesura al macho más cantor, claro. Si lo de la neurogénesis se puede aplicar al verdecillo como al canario, entonces los que no se hayan lucido mucho tienen otro año para aprender de nuevo, igual se trata de una respuesta a una tremenda presión selectiva pro-cantantes... Otras especies aprenden su partitura de jóvenes y ya no hay quien se la cambie, como los pinzones. ¡Un saludo, desde La Mancha!

Honorio dijo...

¡Que interesante entrada y qué buen blog! Mis más sinceras felicitaciones. Aquí en la sierra segoviana, me temo que ambas especies siguen mudas.
Un saludo,
Honorio
http://www.montesdevalsain.honorioiglesias.es/

Jesús Dorda dijo...

Tampoco en mi zona cantan aún, ni tan siquiera en Madrid capital, pues en los jardines del Museo de Ciencias siempre hay alguna pareja. Los que sí andaban compitiendo en Madrid esta semana eran los carboneros, pero no me preguntéis si eran residentes o viajeros.
Tampoco sabía lo de las neuronas, esta es la magia de la comunidad bloguera.

El Naturalista dijo...

Honorio y Jesús, lleváis razón, me temo que, en estos días desde que saqué la entrada, el repentino frío, la lluvia y la nieve han hecho enmudecer a muchos verdecillos que iniciaban ya su canto invernal. Esperemos que, tras estas borrascas, podamos escuchar de nuevo a estos "canarios de monte". ¡Saludos!

Jesús Dorda dijo...

Bueno, pues hoy los he visto en el jardín del Museo, en pleno Madrid. No están cantabando bajo la lluvia, pero sí se persiguen de un arbusto a otro.

El Naturalista dijo...

Interesante, ¿cuándo se les oirá cantar por allí? Por aquí hay más novedades, también se ven pájaros persiguiéndose, pero son ratoneros y milanos reales; no podrán cantar pero cuando les llega la época de celo también se les nota a su manera. ¡Un saludo, Jesús!