30 agosto 2009

Las hormigas león

A finales de agosto, entre las desoladas y diminutas selvas de hierba quebradiza, revolotean errantes las hormigas león. No son libélulas, pero, como éstas, cazan insectos, ya desde la infancia. Esta secuencia de imágenes muestra una larva de hormiga león sepultándose en la arena, en julio, con la superficie del suelo a 44º C:

Enterrada, caza a la espera, atenazando con sus "mandíbulas" a pequeños insectos, sobre todo hormigas (de ahí su nombre). Pongo comillas porque no son verdaderas mandíbulas, sino piezas bucales huecas con las que succiona los jugos de su víctima. Probablemente esta larva sea de la hormiga león más común en el ecosistema, Macronemurus appendiculatus, pero el insecto adulto en la imagen anterior es de otra especie, Myrmecaelurus trigrammus, inconfundible por el tinte amarillento de sus alas. Sus larvas, como las de otras hormigas león, excavan pequeños hoyos en forma de cono, permaneciendo enterradas en el fondo a la espera de presas. Las hormigas, al caer a estos fosos, resbalan por la pendiente y acaban en las fauces del diminuto monstruo. Si se retrasan en su caída, este león de hormigas las desequilibrará desde abajo lanzándoles decididas paladas de arena con su cabeza plana. Cuando, al cabo quizás de más de un año, se transforme en adulto, dejará de cazar a ras de suelo, pero entre el pasto seco podrá ser capturado por rápidas moscas rapaces, los Asílidos, a los cuales dedicaremos alguna que otra entrada...

Claves para identificar estas hormigas león: Navás (1909) y Giacomino (2007).

5 comentarios:

Jesús Dorda dijo...

Con estas has dado en el clavo, los neurópteros son unos de mis insectos favoritos. Los hay tan variados como bonitos e interesantes.
Aunque cada vez se ven menos. Mi favorito, por supuesto, Nemoptera coa.

El Naturalista dijo...

Vaya, ¡veo que tenemos intereses variados! Nemoptera no hay en las 25 ha, pero sí 6 o 7 especies de otros neurópteros, tendría que mirar el "catálogo de biodiversidad". Sospecho que, como bien dices, hay cada vez menos hormigas león porque son muy dadas a excavarse las trampas en el polvo del borde de los caminos, que les viene fenomenal. Cuando éstos son muy transitados por el ganado y los coches, igual salen perjudicadas... No sé, es sólo una especulación.

Anónimo dijo...

No quiero decir nada malo pero yo tuve una experiencia con un insecto que me pico y me agarro una alergia impresionante y no sabíamos que bicho era el que me pico. Y de ahí en adelante le tengo una fobia enorme a todos estos curiosos insectos!.
Y ahora estoy investigando y bueno me agarran los nervios y me pica todo cuando veo estas especies de animalitos...Un saludo a todos!

El Naturalista dijo...

Ahm, bueno, sí, a veces los insectos provocan incluso shocks anafilácticos cuando inoculan alguna toxina, a menudo porque los hemos incordiado tanto que hasta se atreven a atacar a descomunales gigantes como nosotros somos respecto a ellos. Pero vamos, si se te agarran los nervios y te pica todo, igual esto de investigar los insectos no te va a divertir mucho... A no ser que lo superes.

Miguel Calvillo dijo...

Yo crio dos hormigas leon en una pecera y me facinan estos pequeños insectos :-)